Y es que si, lo he superado, señores. Ya no lloro viendo películas comiendo helado como toda mujer despechada... bueno, si lo hago, pero no es por despecho.
Y la cosa es que quedé tan emputecida con el final absurdo de La la land, con ese deusex machina utilizado para darle un final triste (porque si ya nos molesta para un final feliz, para un final triste es una sacada de madre... a ti te hablo, final de Dexter).
Y bueno, yo, odiando la la land no es ninguna novedad, pero ésto, lo de ahora, es como cuando descubres que el weón que te patió, no estaba tan weno. Como en Persepolis, que la mina comienza a recordar al ex y resultaba que era un hombre horrible, solo que ella no lo notaba por estar enamorada.
Claro, ves una película como Persépolis y solo recuerdas el romance, no? mujeres ¬¬
Prosigo.
La la land es una película horrible.
No es cierto, La la land, tiene buena fotografía. La la land tiene una buena banda sonora, tiene un buen primer acto y... es todo. Lo que definitivamente no tiene La la land, es calidad como musical.
Pero antes, explicaré cómo llegué a esta conclusión sumamente puteable y abucheable.
Todo empezó porque, Postmodern Jukebox sacó una versión de Sunday Morning con influencia de La la land. Entonces la escuché/vi, y noté, para empezar, que no pude identificar la influencia netamente La la land, porque finalmente, Postmodern Jukebox es todo el rato como La la land... musicalmente hablando, por su puesto. Eso, para empezar.
Y entonces empecé a recordar la película, y recordé que yo iba con demasiada predisposición a que me gustara, entonces como que "dejé pasar" varias cosas que efectivamente si me molestaron (como cuando te gusta alguien y pasas por alto cosas como que le guste Rápido y Furioso).
Luego, recordé Chicago y recordé que ese es un musical que se puede ver, la gente baila y canta y las canciones se relacionan con la trama. Nadie está tocando un piano de mierda mientras los actores están caminando entre una puesta en escena a otra. Lo dijo el trailer Honesto y lo repito yo: es mas fácil hacer actuar a un músico que hacer que unos actores canten y bailen.
Me parece un poco injusto y doloroso, porque ni Ryan Gosling ni Ema Stone están a la altura de cualquier bailarín PROMEDIO de Broadway. Podís pescar a cualquiera de esos weones, levantas una piedra y salen 5 weones extremadamente talentosos.
Pero claro, no hubieramos caído redondos con las actuaciones de los loquillos famosos.
A La land le faltó baile de verdad, y sobre todo, le faltó voz. Antes del final de mierda, yo ya estaba un poco con gusto a poco, y lo iba a dejar pasar, si me hubiera hecho feliz, habría llegado a la casa a buscar Jazz (como tan eficientemente busqué blues después... una meta que me puse en febrero y que aún no llevo a cabo)... etc.
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