martes, 12 de septiembre de 2017

Dunkerque

Supongo que para dar una opinión de Dunkerque hay que verla desde dos ángulos, pero cuando se trata de historia, no creo que pueda decir mucho.
Leí por ahí que se pasa por la raja muchos detalles históricos y que reivindica un excesivo patriotismo en los tiempos del Brexit, pero entonces me baja todo el argumento udi de jugar al empate y digo "¿Y qué película de guerra estadounidense no lo hace?
Y bueno, la verdad es que la película me gustó, así que seré poco objetiva y la defenderé, a brazo partido.
Creo... que Dunkerke ha sido la primera película que me ha hecho gozar con mi propio sufrimiento. Pasé de estar al borde al asiento a estar arrinconada en el mismo asiento y al mismo tiempo gozarlo, lo cual es nuevo para mi, porque no soy de las que gozan con la miseria humana... y por miseria humana, me refiero a la propia.
Tal vez el mayor fuerte de la película es el sonido, y probablemente mucha responsabilidad de lo terriblemente maravilloso se debió al simple hecho de que la vi en IMAX.
Tampoco tenemos que quitarle importancia a las escenas interminables, sobre todo a la escena final, en la que estás todo el rato diciendo "ctm!" porque quieres saber luego que va a pasar y mientras ocurre realmente, empiezas a evaluar los escenarios posibles y todos son terribles, como la caída interminable de la camioneta en Inception, tal como está ilustrado en éste bonito video.


Weás que le encantan a Nolan y que resultan bien para mi gusto, mío propio personal

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